<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1007083667987449700</id><updated>2011-06-10T09:47:39.182-07:00</updated><category term='arquitectura'/><title type='text'>decoherencia</title><subtitle type='html'>arquitectura y modernidad líquida</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://decoherencia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1007083667987449700/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://decoherencia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>viator</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1007083667987449700.post-6108850303394772665</id><published>2011-05-21T03:12:00.000-07:00</published><updated>2011-05-21T03:12:20.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arquitectura'/><title type='text'>La Arquitectura del 4º principio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el prólogo del libro “Un Vitrubio ecológico, principios y práctica del proyecto arquitectónico sostenible”, se hace mención a la incorporación de un cuarto ideal a la triada vitrubiana de &lt;em&gt;firmitas, utilitas y venustas&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;restituitas&lt;/em&gt;, o renovación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Independientemente de lo acertado del término, (quizá mejor “&lt;em&gt;sustentas&lt;/em&gt;”, de sosténer,mantener) la incorporación de un cuarto concepto acorde a la nueva situación del medio ambiente y al nuevo enfoque de la relación de la sociedad con su entorno es imprescindible. Y es radicalmente nuevo en lo que a la disciplina de la arquitectura se refiere. Siempre han existido edificaciones adecuadas a su entorno y someras en consumo energético, pero ahora el diseño ecológico se ha convertido en una norma imprescindible de vocación universal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para expresar con suficiente fuerza la creencia en una arquitectura sostenible, nada mejor que romper algunas convenciones de las que se ha adornado siempre la arquitectura (la buena arquitectura). Convenciones que no siempre han ido a favor del nuevo principio:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;-sinceridad estructural&amp;nbsp; &lt;/li&gt;&lt;li&gt;- unidad de lenguaje y coherencia formal&amp;nbsp; &lt;/li&gt;&lt;li&gt;- respeto al carácter de los materiales&amp;nbsp; &lt;/li&gt;&lt;li&gt;- menos es mas, etc. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mayoría de ellos provienen o se recogen claramente en el catálogo ético del movimiento moderno. La ruptura de alguno de estos principios, que no son pertinentes al cuarto principio, hará concentrarse la mirada sobre los aspectos que son ahora realmente importantes (¡&lt;u&gt;hacer proselitismo&lt;/u&gt;!)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es decir, de los 3+1 ideales citados, damos por incuestionables los dos primeros ( la arquitectura debe ser sólida y útil), apostamos por el cuarto (es imprescindible que sea sostenible) y señalamos, en este entorno de urgencia, la artificialidad que supone la estimación del tercer principio, la arquitectura es bella. (Depende las convenciones culturales y de elementos subjetivos. No alargará la estancia de la humanidad en este planeta, aunque la hará mas placentera)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Existe por tanto una ganancia neta de libertad que posibilitará el uso de soluciones “estilísticamente incorrectas” pero acordes totalmente con las necesidades propuestas. Dejando claro que en caso de conflicto, respecto a las otras características de la arquitectura, la cualidad de “bella” se nos muestra irrelevante, no es necesario mencionar sin embargo, que la excelencia se producirá en la arquitectura que satisfaga evidentemente los 4 principios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las inmensa mayoría de las convenciones culturales resultan extrañas al concepto de sostenibilidad, si bien es cierto que el propio acto de creación se sustenta en muchas de ellas, y es en relación con ellas cuando adquiere todo su sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al actuar de esta forma se abandona la seguridad del “camino disciplinado” y se corre el riesgo de la cacofonía, el feísmo, el pastiche, pero no el de la incoherencia. ¿Ir al limite en este concepto? ¿favorecer una especie de punk arquitectónico?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;u&gt;Decoherencia&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dado el resultado observable del entorno construido se hace evidente la necesidad de parámetros nuevos capaces de tener en cuenta el impacto del paso del tiempo en los aspectos físicos y funcionales de los edificios:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;- Materiales que se vuelven inservibles &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Mecanismos mas o menos complejos que dejan de funcionar. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Adiciones del usuario como fracaso de la &lt;em&gt;utilitas &lt;/em&gt;inicial. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Uso de materiales nocivos para las personas &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Edificios diseñados como “vajillas”, necesitados de un lavado y mantenimiento exhaustivo. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Artificiosidad y despilfarro de muchos sitemas “activos” de sostenibilidad. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&amp;nbsp;- Caducidad inmediata de algunos de estos sistemas. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;Los sistemas arquitectónicos:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;- Estructural&amp;nbsp; &lt;/li&gt;&lt;li&gt;- Estético&amp;nbsp; &lt;/li&gt;&lt;li&gt;- Funcional &lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tienden a perder la coherencia con la que (en el mejor de los casos) fueron diseñados, adquiriendo nuevas cualidades y modificando otras de tal forma que devienen en nuevos artefactos huérfanos de autoría y que constituyen el noventa por ciento de nuestro entorno construido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llamemos a este proceso, inevitable las mas de las veces, o siempre si nos fijamos en la pequeña escala, &lt;strong&gt;decoherencia&lt;/strong&gt;. (por similitud con la propiedad de la mecánica cuántica del mismo nombre).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ello se debe que nuestros esfuerzos creadores se vean frustrados en la “&lt;em&gt;venustas&lt;/em&gt;” en primer lugar (a veces incluso antes de la puesta en servicio por la irremediable vocación artística del futuro usuario). A renglón seguido en la “&lt;em&gt;utilitas&lt;/em&gt;”: la funcionalidad de los edificios varía, se adapta a nuevas necesidades (forma, función , fluctuación) para terminar quedando obsoleto en la mayoría de los casos al cabo de un cierto tiempo. Ya al final de su vida, nuestro edificio perderá la “&lt;em&gt;firmitas&lt;/em&gt;”, acabará demolido la mayor parte de las veces. Pero nunca habrá de dejar de cumplirse el cuarto principio. Deberá intentarse su reciclaje en vez de su demolición. Pero incluso después de ser demolido, el edificio ( o lo que quede de el) ha de ser “sostenible”, posibilitando una suerte de reencarnación en sus materiales reusados o cuando menos “reincorporado” a su lugar de procedencia, a su entorno, sin ningún tipo de perturbación en dicho entorno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras el conjunto de sistemas arquitectónicos están en la mesa del arquitecto, forman un corpus unitario, un sistema general coherente. La serie de sistemas entrelazados y superpuestos que forman la idea de la obra, es el proyecto en sí, la realidad imaginada. Tanto en el proceso de construcción como de uso de dicho edificio, de diferentes formas, se produce la disgregación del concepto previo. De la idea. El&amp;nbsp; cuestionable&amp;nbsp;Museo de la Ciencia en Valencia, de Calatrava, hace tiempo que dejó de representar a una ciencia adecuada a los tiempos. Su significación externa también dejó de ser la imaginada por su arquitecto. La realidad es tozudamente compleja y los edificios terminan adaptándose a ella.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;Forma, función, fluctuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;u&gt;Razones de la importancia del 4º principio&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es pertinente presentarlo en ese contexto porque es útil apelar a los conceptos espiritualmente más elevados que ha creado la arquitectura, precisamente por la sintonía que muestra con la importancia de este nuevo sistema de entender el hombre en el mundo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el 90 % de los casos, la arquitectura es inane en relación a la creación de un patrimonio cultural que identifique los valores de la sociedad que la ha creado. Por lo que, desaparecida la &lt;em&gt;venustas&lt;/em&gt;, es el 4º principio el que supone mas restricciones respecto a los dos restantes: Nada hay mas ecológico que los edificios duren y sean útiles el mayor tiempo posible. Nada hay mas ecológico en sí (consecuencias aparte), que el no construir&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante su vida útil, todo edificio debe cumplir con las normas de eco-eficiencia y sostenibilidad que esta sociedad se ha impuesto y que considera prioritarias . Mas del 50 % de CO2 den la atmósfera está producido por los edificios, durante su construcción y uso. Los protocolos de construcción y uso de las edificaciones forman, lo queramos o no, parte fundamental de las estrategias de superviviencia de la especie.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Es importante fijar el concepto de decoherencia; estudiar este proceso de tal forma que la desaparición de control que conlleva no aumente el proceso de degradación u obsolescencia que conduce al limite final de demolición. La demolición de un edificio es el fracaso de todas las estrategias de sostenibilidad. (hablamos de demolición, por supuesto, no de desmontaje y de lo que se ha dado en llamar arquitecturas efímeras). &amp;nbsp;Por otra parte hay que tener en cuenta que este resulta al final inevitable por la inflexibilidad del propio proceso, es erróneo por tanto construir edificios “para durar mil años”, cuando sabemos que quedarán funcionalmente obsoletos mucho antes, sin entrar a hablar de su “adecuación estética”, sujeta a veleidades culturales impredecibles. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;u&gt;La arquitectura del 4º principio&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para respetar este cuarto principio,&amp;nbsp;sostenibilidad, hay que atender y estudiar el proceso de decoherencia subsiguiente a la construcción de cualquier edificio. Es necesario, si no prever, si dejar espacio a los procesos de desetructuración de la idea preconcebida que inevitablemente se producirán a lo largo de la vida del edificio: degradación de materiales, cambio de uso, cambio de sistema de significación a medio plazo, cambio de identificación urbana respecto a su entorno cambiante, etc. Teniendo en cuenta que una “fluctuación” de la función, del uso podría llevar aparejada un cambio en la forma. No se aplica el termino debería porque el mantenimiento de la regla forma-función-(fluctuación) no es relevante respecto a la importancia del 4º principio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La sostenibilidad es ahora irrenunciable en cualquier ejercicio responsable de intervención en nuestro entorno. Por ahora viene revestido de una pátina de moral, es como una especie de &lt;em&gt;revival&lt;/em&gt; de algunos de los principios que nacieron con el MM y que han desaparecido entre el brillo de las “ultratechs” y de los cuerpos doctrinarios de origen filosófico, pero no tardará mucho antes de que sea tan importante, o más que la "&lt;em&gt;firmitas"&lt;/em&gt;, en tanto que mientras que la segunda afecta de forma grave a un número limitado de usuarios, la "&lt;em&gt;sustentas"&lt;/em&gt; lo hace con un número mas amplio, de una forma mas leve quizá, pero irremediable.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1007083667987449700-6108850303394772665?l=decoherencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://decoherencia.blogspot.com/feeds/6108850303394772665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://decoherencia.blogspot.com/2011/05/la-arquitectura-del-4-principio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1007083667987449700/posts/default/6108850303394772665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1007083667987449700/posts/default/6108850303394772665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://decoherencia.blogspot.com/2011/05/la-arquitectura-del-4-principio.html' title='La Arquitectura del 4º principio'/><author><name>viator</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
